
Aquél pájaro era feliz. Su pequeña jaula era todo lo conocía. No sabía de la presencia de otro mundo exterior y estaba contento con lo que tenía. Disfrutaba de cada reja, de cada rincón.
Alguien se empeñó en decirle que no era suficiente, que existía mucho mundo por recorrer, que lo más bello estaba fuera y no dentro. Alguien se empeñó en abrir la jaula y hacerle salir.
Al principio, vió que tenía razón, que todo era muy hermoso. En el fondo, todo lo desconocido tiene parte de hermosura, por lo menos hasta que termina de conocerse. Desgraciadamente, nadie le había dicho que salir fuera no solo tenía cosas bonitas, sino también peligros, depredadores, y que era mucho más dificil encontrar la comida del día.
Ahora él no es tan feliz. Ha perdido el control de su vida, pero no es capaz de volverse a una jaula que ahora le parece minúscula. Se empeñaron en hacerle ver que lo suyo no era suficiente, no se pararon a pensar que quizás él, en su pequeño mundo, era mucho más feliz que los que parecían serlo en el exterior. Quizás el resto no se daba cuenta de que también estaban enjaulados, aunque la suya no fuera tan visible.
Quizás la gente se empeña en decidir lo que es mejor o peor para ti, sin pensar en las consecuencias. Quizás cuando te empeñas en salir de la jaula no puedes dar marcha atrás y pierdes el pequeño gran terreno que te hacía feliz.
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This entry was posted on Miércoles, Octubre 4th, 2006 at 17:41 and is filed under General. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Sencillamente precioso…a veces una pequeña jaula te puede hacer tan feliz…un buen día te empeñas en salir a conocer mundo, en innovar , desprecias lo q tienes para buscar nuevas emociones y muchas veces te arrepientes de aquello que dejaste atrás …quizá sea cierto eso de que no sabes lo q tienes hasta que lo pierdes…un beset
intento adivinar en que estabas pensando cuando escribiste esto.. .. vaya .. ni idea
Majo, no sé quien eres pero gracias por la visita. Tienes razón, hay veces que nos damos cuenta cuando ya no hay remedio.
Frikineka, no busques explicación… no siempre la tiene… y si la tiene, no todo el mundo la entiende…
Y algunos salen del armario.
A veces las jaulas nos las ponemos nosotros mismos.
1bst
Y quién le dice a esos que te empujan a salir de tu jaula que ellos también están en una?
Besitos
Hay tanto sabio ignorante….
A menudo la gente te dice lo que debes o no hacer. supongo que no lo hacen con ninguna intención de molestar, pero lo consiguen.
Consejos doy y para mí no tengo. Nos encanta decir a los demás lo que deben hacer y por supuesto que nadie lo haga con nosotros. Cada uno sabe en que jaula vive, y tal vez no se sea que no se atreve a salir, simplemente puede no querer salir.
Un beso.
“En el fondo todo lo desconocido tiene parte de hermosura…”
Me quedó botando la idea…
Alucinante post…
Me encanta como contás las cosas, haces de un viaje un relato épico…
Me encanta tu blog…
Vendré seguido…
Pasate por casa cuando quieras…
A.-
No está mal sacar de vez en cuando una patita fuera de la jaula. Pero siempre aguantando la puerta, por si nos entran las ganas de volver.
Besosos.
La libertad hay que vivirla, cueste lo que cueste. Pero el cuento precioso, un símil estupendo.
Lo de quedarse en la jaula está muy bien. Lo que no está tan bien es lo de ponerles jaulas a los demás. Alguno de por aquí sabe bien de lo que hablo.
Mi Tica siempre tiene muchas ganas de salir de la jaula. Pero cuando llegan las diez y media o las once, empieza a ponerse impertinente. Y si no le hago caso y no la meto en la jaula para comer y dormir, se mete ella misma.
Si es que la mayoría somos animales de jaula…